
Por: Gael Buendía
Patrick Lavon Mahomes II o como es conocido Patrick Mahomes nació en Tyler Texas un 17 de septiembre de 1995, el día en el que nació una leyenda de la NFL.
Mahomes asistió a la Whitehouse High School en Whitehouse, Texas. Ahí, jugaba fútbol americano, béisbol y básquetbol. En el fútbol americano, hizo jugadas increíbles, lanzando más de 4,600 yardas, anotando 50 touchdowns por pase, corriendo casi 1,000 yardas y anotando 15 touchdowns en su último año. En el béisbol, impresionó a todos con un juego sin hits, ponchando a 16 oponentes en su último año. Por si fuera poco, lo nombraron el atleta masculino Maxpreps del año para 2013-2014.
Mahomes no era solo un jugador de fútbol cualquiera, lo consideraron una estrella y el 12º mejor mariscal de campo en su clase. Se comprometió con la Universidad Tecnológica de Texas (Texas Tech). Además, tenía la oportunidad de ser elegido en el draft de las Grandes Ligas de béisbol, pero debido a su compromiso con Texas Tech, no se esperaba que fuera una elección temprana. Aunque los Tigres de Detroit lo eligieron en la ronda 37, decidió no firmar con ellos.
Mahomes destacó en la temporada, siendo el líder del país en yardas por partido (421), yardas aéreas (5,052), ofensiva total (5,312), puntos (318) y touchdowns totales (53). Por este desempeño espectacular, se llevó a casa el trofeo Sammy Baugh, que se le da al mejor lanzador universitario en el país. Se unió a la élite de los Red Raiders que habían ganado este premio, como Kliff Kingsbury, Graham Harrell y B.J. Symons. También lo reconocieron con un lugar en el Segundo Equipo Académico All-American por los Directores de Información Deportiva Universitaria de América.
Pero aquí viene la noticia grande: el 3 de enero de 2017, Mahomes hizo sonar la campana y anunció que se saltaría su último año en la universidad para entrar al draft de la NFL.
En el 2017, los Kansas City Chiefs se tiraron la jugada y seleccionaron a Mahomes en la primera ronda del Draft de la NFL, siendo el décimo en general. Los Buffalo Bills le dieron esa décima elección a los Chiefs a cambio de un montón de selecciones. Esto marcó la primera vez en mucho tiempo que los Chiefs se decidieron a tomar un mariscal de campo en la primera ronda, desde el lejano 1983 cuando escogieron a Todd Blackledge.
Para hacerlo aún más emocionante, en julio del mismo año, los Chiefs le metieron al bolsillo a Mahomes un contrato de cuatro años que garantizaba todo por $16.4 millones, y un jugoso bono de $10.1 millones.
Pero la verdadera fiesta para Mahomes comenzó en 2018. En marzo, los Chiefs le dieron el pase de retiro a Alex Smith y lo mandaron a los Washington Redskins. Esto dejó el camino libre para Mahomes como el mariscal de campo titular.
El 2019 trajo aún más razón para celebrar cuando Mahomes lideró a los Chiefs a su primer título de Super Bowl en mucho tiempo, venciendo a los San Francisco 49ers. Además, hizo historia al convertirse en el segundo quarterback en conseguir el trofeo Vince Lombardi antes de cumplir 25 años.
Pero el verdadero golpe llegó en 2020 cuando Mahomes firmó el contrato más caro de la historia de la NFL, con rumores que decían que podría estar ganando unos 500 millones de dólares en diez años.
Y para rematar la historia, en 2023, Mahomes volvió a llevar a su equipo al Super Bowl y fue nombrado MVP del partido.
